Henry Lee Lucas era el prototipo de psicópata sádico con un historial realmente sangriento, ya que desde su niñez creció un entorno familiar totalmente desestructurado, lleno de abusos, crueldad y humillación.

Siendo un niño no deseado era golpeado frecuentemente por su madre, y sometido a maltrato psicológico: continuamente le vestía como a una niña forzándole a ver como ejercía su trabajo de prostituta. La madre también golpeaba al padre, alcohólico, a quien faltaban las piernas, utilizando un carrito para desplazarse. Desnutrido, y sin educación, nunca desarrolló una habilidad que pudiera dar algún significado o valor a su vida. Sus primeras experiencias sexuales, aproximadamente a los 13 años, fueron con animales: violaba ovejas y perros, y desde el primer momento relacionó el sexo con la muerte (al eyacular rajaba el cuello al animal).

Su padre se suicidó después de un sin fin de humillaciones por parte de su esposa, que a la postre sería una de las primeras víctimas de Henry.

Henry Lee no quiso quedarse a vivir solo con su madre y se marchó también pero como era joven y no sabía hacer nada se dedicó a robar, lo que le llevó a reformatorios y a la penitenciaría.

En la cárcel tuvo sus primeras experiencias sexuales con hombres y cuando salió de allí, por el 59, volvió a casa de su madre pero para asesinarla y luego hacer el amor a su cadáver. Henry Lee Lucas se estaba vengando a su manera. Por supuesto le detuvieron y le sentenciaron a prisión y cinco años de reclusión en un centro psiquiátrico. Allí se le diagnosticó como suicida y psicópata sádico y se mencionaron diversas desviaciones sexuales.

En 1970 y sin estar curado abandonó la cárcel y se marchó a vivir a casa de su hermana y su cuñado. Estos estaban engañados respecto a su salud. Le creían curado. Henry Lee trató de no llamar demasiado la atención pero se cargó al perro de la familia.

Más adelante se casó con una amiga de su hermana que tenía dos hijas. Ella trabajaba y él solía quedarse en casa con las niñas. Henry Lee violaba a la pequeña (8 años) y obligaba a mirar a la mayor (9 años).

A Henry Lee Lucas se le relacionó con unos 300 casos más aunque él habló de 900.

Su vida se hizo pública en el mundo cinematográfico cuando John McNaughton la narró en 1989 en el largometraje "Henry: retrato de un asesino".

VIA
VIA