A veces tengo buenas ideas, el problema es que no siempre pongo atención a lo que estoy pensando y pierdo esas ideas. Cuando no me parece particularmente interesante lo que estoy pensando, hago como que estoy poniendo atención pero en realidad empiezo a divagar, pensando en otra cosa, y entonces cuando vuelvo a poner atención, la idea original está tan elaborada que ya no la entiendo. Es como empezar a ver "Sospechosos Comunes" a la mitad. La verdad es que sólo pongo atención a las ideas facilotas, que involucran desnudos y persecuciones a alta velocidad. La otra cosa que luego me pasa es que me quedo dormido a la mitad de una idea y ya no sé cómo acaba.

A lo que voy es que hay que poner atención a lo que uno piensa porque AGUANTEN ¿A poco no estaría poca madre que me dejara crecer una barba de abejas?

VIA

- Guerrilla War (El juego más chairo de la historia. Hasta mi papá lo hubiera aprobado. Trata de que eres un guerrillero que llega a una isla a derrocar una malvada dictadura militar y hasta tiene una aparición especial del Che Guevara. Lo malo es que el juego acaba cuando matas al dictador y ya no puedes fusilar a los disidentes o encarcelar a los contrarevolucionarios o desaparecer periodistas y dar discursos de ocho horas (que es lo de verdad divertido de una revolución)).

VIA

El otro día estaba viendo una película sobre un triángulo amoroso y caí en cuenta que hoy día, con las infinitas posibilidades que nos brinda la animación por computadora y el negro que hacía ruiditos con la boca en las películas de Loca Academia De Policía, la figura del triángulo ya es totalmente obsoleta y que más bien hay que explorar las posibilidades románticas de otras formas geométricas. Después de mucho meditarlo decidí que el octágono era una figura mucho más erótica (tiene muchos más ángulos (casi todos obtusos que con un par de cirugías se pueden convertir en cóncavos)) y empecé a escribir la primera película sobre un octágono amoroso. El octavo en discordía será Octagón, obviamente, y los títulos tentativos son "Eightsome" o "Ménage à ocho" o "Me enamoré de ocho maniquís". Pensé en incluír un personaje que fuera octoplégico (son personas que están el doble de jodidas que los cuadriplégicos) pero a mi nunca me ha gustado reírme de los tullidos (excepto cuando es chistoso).

VIA