La manera de sentarse, levantarse y de caminar son distintas en las mujeres y en los hombres, un dato que tiene que ver no sólo con el componente cultural sino también con la estructura del esqueleto.
En concreto, las diferencia aparece en la pelvis, que surge de la unión de tres piezas óseas: el sacro, y los dos huesos de la cadera o huesos iliacos. El sacro distribuye el peso de la columna vertebral entre las dos piernas a través de estos últimos, que a su vez se componen de la fusión de tres piezas.
Pues bien, en la pubertad, la pelvis femenina se transforma: la cadera se ensancha para permitir el paso de un posible bebé y el pubis se dilata y se comba para formar el canal del parto.
Esto hace que los fémures de las mujeres se arqueen y confieran a las féminas un movimiento de caderas distinto al de los hombres.
2 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Miedo | Inicio | Que mas se puede pedir? »
Cuenta la leyenda que una vez a ultima hora de la noche hubo un chico que no debia de saber esa teoria, porque la practica era muy distinta... Si te encuentras con culito bravo has de explicarle la teoria
piquito piquito...