Como los gatos aterrizan siempre sobre las patas y las tostadas siempre aterrizan por el lado de la mantequilla, se puede construir una máquina de movimiento perpetuo pegando un trozo de tostada untada de mantequilla a la espalda de un gato.
Cuando el gato caiga se mantendrá suspendido indefinidamente girando sin tregua debido a la acción de dos fuerzas contrarias.

VIA: "Hay algo que coma avispas" - Mick O´Hare