Antonio Navarro es un tetraplégico de 42 años que fue interceptado por la policía local de Narón mientras conducía esta camilla motorizada en una autovía, natural de Valencia y de etnia gitana, sólo quería tomar unas copas en el Jade, un club de alterne, pero se despistó en una rotonda y se metió en la autovía.

«Iba a echar un quiqui »
«Ya estuve hace tres años allí», dice. Pero entonces no consumó el acto porque «no pude entrar en la habitación con la silla». En su opinión, los clubes de alterne deberían estar adaptados.

Y como le debió coger el gusto, al parecer, cuando el coche policial se puso a su altura, aceleró la camilla. Pero sólo fue un amago. Poco después, paró, comentó a los agentes lo ocurrido y aseguró no haber bebido.
El residente, aprovechó la presencia del periódico para lanzar una queja sobre las calles de Ferrol.
"Ya podían arreglarlas, porque esto está muy atrasado".