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"Las torturas que sufrieron los presos en Bagdad y que escandalizaron al mundo eran parte de nuestro entrenamiento.
Primero te agotan físicamente y después empiezan los abusos verbales: te insultan, te escupen, te empujan, se te mean encima... anulan tu personalidad y comienza la reprogramación."
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"Matar se convierte en un gozo casi sexual, llegas al nirvana, te sientes poderoso."
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"... dejas de tener remordimientos por matar a esta gente, a sus mujeres y sus niños u además tienes carta blanca para hacerlo."
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