Uno de los músicos más grandes de todos los tiempos:

Nacido en Seattle en 1942, con el nombre de John Allen Hendrix, su padre le cambió el nombre por James Marshall "Jimi" Hendrix. Le compró una guitarra acústica de segunda mano, con la que el pequeño James aprendió a tocar a los 11 años de edad. A los 17 años, le compró su primera guitarra eléctrica.

Comenzó a actuar en público en 1962, tuvo relativo éxito, y fue contratado por Little Richard, hasta 1965. A partir de ese año, formó su propia banda, con la que se sucederían los éxitos y el trabajo sin descanso, explotado por sus representantes musicales. Poco después, comenzó a consumir marihuana y LSD. Como la gran mayoría de músicos y artistas de la época.

Chas Chandler, el bajista del grupo "The Animals", se convirtió en su representante y le convenció en 1966 para ir a Londres, donde había entonces un gran movimiento musical. Juntos crearon el grupo The Jimi Hendrix Experience.

Jimi, a su llegada a Londres, había destrozado los esquemas del rock, y de la guitarra solista dentro de éste, y provocado el pánico entre las grandes figuras del momento, que ven peligrar su cómoda posición de dominio, el genial zurdo terminó por eclipsar a toda una generación de guitarristas.

Pionero en la utilización de efectos de sonido extremos, distorsión, wha-wha, flanger... llevándolos a límites increíbles y con un absoluto dominio de la técnica con efectos como el wha-wha, que al poco de su invención ya no tenían secretos para él.

En 1970 estaba grabando su cuarto álbum en Londres, se planeaba un álbum doble pero en la madrugada del 18 de septiembre de 1970, Jimi Hendrix murió. Las versiones que existen de su muerte son variadas pero seguramente ninguna es certera.

Su música podría ser llamada estridente, pero no desordenada o desafinada, tenía sentido. De hecho los sonidos agudos producto de los "retornos", los chillidos convertidos en tonos sostenidos y las vibraciones eléctricas, hacían de su música algo nunca antes escuchado.

Tenía un Marshall y una Stratocaster en el dormitorio, se preparaba el desayuno con la guitarra en ristre y era capaz de tocar, tocar y tocar, infatigablemente durante larguísimas sesiones de práctica sin desfallecer. No sabía ni una nota de música, no sabía escribir música, por lo que componía grabando en magnetofones y haciendo anotaciones. Amaba profundamente la guitarra eléctrica. Hendrix se comprometió tanto con el instrumento y con su música, que su verdadero legado hay que buscarlo en ese punto, en esa actitud de utilizar todos los medios posibles para desarrollar la idea musical sin limites. Y en esa linea su mejor trabajo fue sin duda el doble Electric Ladyland, un album imprescindible en la historia de la música de la segunda mitad del siglo XX.

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