ROJO

Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936) ha descubierto en una plaza cercana a su casa, una placa que lleva el nombre de Juan Pujol, un importante periodista franquista en la guerra y en la posguerra, que fue quien señaló como "peligroso marxista" a su padre, ejecutado por los fascistas en septiembre de 1936. Ahora, Dragó quiere, en algún momento, acaso con nocturnidad, sustituir esa placa por la del nombre de su padre.

R. Pero la verdad es que yo no echo de menos a mi padre. Mi madre seguía enamorada de mi padre. Y yo dormía con ella, claro que castamente. Yo no lo echaba de menos, y es porque yo soy mi padre.
P. ¿De veras es usted su padre?
R. Ahora soy el padre de mi padre, porque mi padre murió a los 26 años.
P. ¿Y qué tal le cae?
R. Me cae de puta madre. Ahora soy el mejor amigo de mi padre. Lo llevo aquí, en el hombro, como el papagayo de los piratas, y todos los días charlo un rato con él.