Ya no quedan hombres así.
Me lo imagino después de una carrera de F1 en la que quedó 8º pero con clase, haciendo ese gesto al pódium. No como los que ganan ahora que lo hacen con arrogancia, como que bajan a la tierra a ganar una carrera para que nosotros lo veamos y después vuelven a subir a su pedestal.
Alguno (parafraseando a Emilio Bosano) seguro que compró un pedestal para subirse en el salón de su casa.